miércoles, 26 de diciembre de 2018

Consejos para una cena de fin de año saludable



Por lo general en las festividades de fin de año, ya sea durante la Navidad o Año Nuevo, se dejan de lado las dietas y se consumen alimentos con muchas calorías que no son saludables. Hoy en Otra Medicina, te daremos algunos consejos que te pueden ser realmente útiles para tener una cena de fin de año saludable.

Cuida lo que comes
Un excelente consejo al momento de preparar la cena de fin de año, es consumir pavo en lugar de pollo. 100 gramos de carne de pavo contienen 8 gramos de grasa saludable y 4 gramos de proteínas, mientras que 100 gramos de carne de pollo (sobre todo la pechuga) contiene solamente 4 gramos de grasa saludable y unos 30 gramos de proteínas. Para la mayoría de los adultos, una porción de 100 gramos de pavo, es más que suficiente para satisfacer las necesidades nutricionales, a menos que estés en el segundo o tercer trimestre de embarazo en cuyo caso será necesario que consumas un poco más de carne.

Suprime del menú las carnes rellenas y no consumas pan en abundancia, para no ingerir más calorías que las recomendadas. Evita comidas con ingredientes refinados como los azúcares o industrializados, pues pueden contener aditivos no naturales que afectarán tu salud.

Para no añadir calorías a los alimentos al momento de cocinarlos, un excelente consejo es el de utilizar utensilios antiadherentes y así evitar el empleo de mantequilla o aceites. Si necesitas recalentar algún alimento, es preferible hacerlo en el horno en lugar del horno mircoondas y, en cuanto a los postres, puedes emplear endulzantes no calóricos como el stevia en lugar del azúcar tradicional.

Dietas imposibles
Deberás ser realista en cuanto a tu peso. No pretendas comenzar una dieta de alimentación en esta época del año, pues es imposible adelgazar con las comidas que se ingieren, ya que por más que comas sano, lo normal es acudir a muchas reuniones y fiestas para “despedir el año”. Para evitar ganar peso en exceso, lo aconsejable es consumir un pequeño refrigerio de frutas o verduras antes de acudir a una reunión. De esta manera, llegarás sin apetito y comerás en forma moderada.

Finalmente, come hasta sentirte satisfecha pero no llena. Come despacio y disfruta la comida saboreándola en cada bocado. Recuerda no consumir muchas bebidas alcohólicas, pues además de ser peligroso si tienes que regresar a tu casa conduciendo tu automóvil, el alcohol puede inducirte a comer en forma excesiva.

Sigue estos consejos para una cena de fin de año saludable y verás que es posible mantener una alimentación sana durante la época de las festividades

jueves, 20 de diciembre de 2018

Ensalada de pollo asado con escarola y granada.


¿Cómo van esas fiestas navideñas?  A pesar de todo, no viene mal aligerar un poco los menús con platos humildes pero muy sabrosos como esta ensalada de pollo asado con escarola y granada, que además es una receta de aprovechamiento.

Soy gran defensora de las ensaladas durante todo el año, pero me gusta variar las recetas y los ingredientes según la época. En invierno la escarola es mi base favorita, a veces combinada con berros y espinacas, y creo que es ideal para aprovechar las típicas sobras de carne de pollo o pavo que solemos tenemos en estas fechas. Es una ensalada que podríamos incluir en un menú navideño pero también en cualquier otro momento del año.

Ingredientes para 4-6 personas

1 escarola, restos de pollo asado (por ejemplo, una pechuga, o dos muslos), 10-12 tomatitos tipo cherry de colores variados, 1/2 granada, 1 cucharada de pipas de calabaza, 1 cucharadita de semillas de amapola, 1 yogur natural, 1 cucharadita de mostaza, 1 cucharadita de miel, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y sal.

Cómo hacer ensalada de pollo asado con escarola y granada

Abrir la granada y despepitarla, limpiando bien los restos de filamentos internos. Cortar la escarola, lavar y escurrir muy bien. Disponer sobre una fuente. Trocear el pollo, retirando el hueso si tuviera, o deshilacharlo con un tenedor. Lavar los tomates y cortarlos por la mitad o en cuartos.

Añadir todos los ingredientes a la fuente y mezclar bien. Para el aliño, batir el yogur escurrido con la mostaza, la miel, aceite al gusto y un poco de sal y pimienta. Se podrían añadir unas gotas de salsa picante si nos gusta. Repartir un poco de la salsa en la ensalada y servir el resto al gusto de los comensales.

Ensalada de Pollo y Granada. 
Para degustar esta ensalada de pollo asado con escarola y granada sólo hay que procurar aliñarla en el momento de servir, aunque el resto de ingredientes los podemos combinar con antelación. Si en lugar de carne de ave tenemos restos de, por ejemplo, salmón ahumado, o langostinos cocidos, podemos usarlos también o incluso combinarlos en una especie de "mar y montaña".

lunes, 17 de diciembre de 2018

¡Te contamos como perder peso, antes de navidad!


Lo lograrás antes de que se sumen los kilos de la cena navideña.
Con estos consejos, no será tan difícil como pensabas.

Sabemos que diciembre es de los meses en los que más subimos de peso, la cena navideña, las posadas, salidas con amigos… En fin, toda la perdición que nos hace ver cada vez más lejos el bajar de peso. Así que por eso te diremos cómo perder kilos en los días previos a la Navidad.

Así como somos de manipulables al tener que asistir a cenas navideñas, también lo somos para no seguir una dieta, pero definitivamente lo sabemos entonces estos consejos para perder esos kilitos, no serán ningún sacrificio al que tengas que someterte.

Para lograr perder kilos antes de navidad. lo que debes hacer es seguir una alimentación balanceada pero con la condición de que en verdad tendrás este régimen alimenticio para poder llegar al objetivo.

Para los desayunos, elige alguna fruta de temporada que pueda ayudarte a tener toda la energía para el día, así como alguna proteína que será importante agregar en esta comida. Puedes añadir algunos carbohidratos como pan siempre y cuando sólo sea en las mañanas y un pedazo que no pase de tamaño como la palma de tu mano.

 Para las comidas elige verduras, si son verdes mucho mejor ya que éstas estarán ayudando a tu cuerpo a encapsular las grasas y eliminarlas más fácil. Una ensalada combinada con algunos frutos secos podría ser la ideal.

Para las cenas siempre toma en cuenta las proteínas con un poco de verduras, cenar carbohidratos o azúcares frutales no te ayudarán nada en el objetivo de cómo perder kilos en 10 días. Recuerda que las cenas deben ser ligeras para que tu cuerpo pueda hacer digestión antes de irte a la cama.

Entre cada comida puedes agregar alguna colación que estará manteniendo tu metabolismo activo, olvídate de los dulces y mejor que sean frutas entre el desayuno y la comida; así como algunos frutos secos entre la comida y la cena. Mantén esta alimentación durante estos días previos a la navidad y verás que:

no será tan difícil bajar esos kilos antes de Navidad.También sabemos que las posadas están sucediendo pero no te alarmes porque el ponche podría ser una bebida espectacular para tu cuerpo, siempre y cuando no lo combines con algún platillo muy pesado o grasoso

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Albóndigas de Pavo y Trufa




Ingredientes

100 gr. de pechuga de pavo picada
1 trufa negra
aceite de oliva
clavo
vino blanco
perejil
sal y pimienta
al gusto.

Este plato, está cocinado con una base de Aves y caza y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante.
Aunque algo elaboradas, estas albóndigas son muy originales.


Albóndigas de pavo y trufa

Así lo cocinamos

Lavamos la trufa y la picamos muy fina. Lavamos y picamos también el perejil y machacamos le clavo. Mezclamos la trufa con el pavo picado y las especias. Salpimentamos al gusto.
Formamos albóndigas con la masa resultante. Las colocamos en una olla y las marcamos con una pizca de aceite de oliva. Añadimos el vino y ponemos a fuego medio. Dejamos que se consuma y ¡listas!

 Trucos y Consejos

Sirve estas albóndigas con brotes de soja. Quedarán atractivas y muy originales.

 Información Nutricional

La carne de pavo y en concreto la pechuga, es una carne de sabor suave, rica en proteínas de buena calidad y de bajo contenido graso. Su presencia y sabor se presta a ser acompañada de muy diferentes platos, algo que también ocurre con la pechuga de pollo.


martes, 11 de diciembre de 2018

Los diez mandamientos para no engordar en Navidades


Con sentido común y cierta conciencia nutricional podemos superar el subidón calórico navideño.

Navidad y kilos de más casi siempre van de la mano en nuestro subconsciente; es una época de parón relativo de las actividades cotidianas y de excesos con el alcohol, la grasa y los azúcares. En teoría a partir de enero deberemos hacer un sobreesfuerzo para volver al peso normal a base de deporte y dieta, un sacrificio que nos mortificará de nuestras faltas dietéticas y purificará nuestros pecados etílicos. No obstante, tal vez no sea necesaria la penitencia si observamos los siguientes diez mandamientos nutricionales, que nos pueden librar de todo pliegue adiposo inconveniente.

1. Beberás agua antes de las comidas y cenas
La primera norma es ir debidamente hidratados, tanto en Nochebuena como en Navidad y, quien lo celebre, San Esteban. Tener el estómago lleno de agua nos predispone a comer menos, pues tendremos antes la sensación de saciedad. También nos permitirá aguantar mejor el alcohol y por tanto tener más control sobre lo que comemos y bebemos. El agua además nos quitará la sed, evitando que recurramos a los refrescos azucarados.

2. No irás a las celebraciones navideñas con demasiada hambre
Prohibido totalmente el estar el ayunas antes de Nochebuena, Nochevieja o Navidades para que quepa más comida en el estómago. Es contraproducente porque comeremos más de lo debido y también porque el cuerpo reaccionará creyendo que estamos pasando una mala época y hay que almacenar todo lo comido, puesto que al no haber comido habremos consumido el glucógeno muscular. La consecuencia serán más pliegues grasos que, además, nos costará más perder.

3. Te saciarás con los alimentos con mayor aporte proteico
Esto sirve también para la fibra vegetal, aunque desgraciadamente no abunda en estas fechas. Así que vete directa o directo a los langostinos, el atún, los mejillones, la carne o el jamón, y evita mayonesas, salsas, la bechamel, etc. De este modo, aunque comas mucho, el aporte calórico no será tan alto.

 4. Evitarás los aperitivos industriales
Ni patatas fritas ni doritos, ni cheetos ni nada parecido que venga en bolsa de plástico o sea precocinado: tienen grasas trans, aceite de palma, sal y a veces hasta azúcares. Son puro veneno metabólico y engordan que es un primor. Podemos optar por los frutos secos, con moderación, y los encurtidos, aunque moderando las aceitunas.

5. Si no bebes alcohol, huirás de la tentación de los refrescos
Si no te gusta el alcohol, perfecto. Pero búscale un sustituto verdaderamente saludable; los refrescos son igual de tóxicos. Apuesta si quieres por el agua con gas y limón, siempre que no sea añadido industrialmente, pues le meten azúcares.

6. Si bebes alcohol, apostarás por el vino antes de la cerveza o los destilados
La razón es que tiene el menor aporte calórico; aunque la cerveza tiene menos grado alcohólico, contiene bastantes hidratos de carbono sin fermentar. Seguir toda la noche con vino y no cambiar es una buena idea, sobre todo si se combina con recurrentes vasos de agua, que tendrán efecto saciante y diurético.

7. Si bebes destilados, dirás no a las mezclas con refrescos
Si te gustan los licores y los destilados, debes saber que su aporte calórico es muy grande. Ahora bien, si no piensas resistirte a la tentación, por lo menos evitarás mezclar el whisky o el ron con Coca Cola o cualquier otro refresco, ya que la combinación es un auténtico torpedo a nuestro equilibrio dietético. Que quede claro que el gin tónic es pecado mortal.

 8. Cambiarás chocolatinas y mazapanes por fruta
Condena sin paliativos los dulces navideños y ni te acerques a ellos, pues son infernalmente azucarados y desviarán todo lo que hayas comido a los pliegues grasos. En su lugar, si quieres algo dulce, apuesta por la fruta, que además es hidratante y tiene fibra.

9. Si te obligan a probar el turrón, que será del tradicional
A mucha gente no nos gusta el turrón, pero nos tiraríamos antes por el balcón que negarnos a comerlo y tener que vivir con la mirada herida de nuestra querida tía abuela, que lo ha comprado con tanto cariño. Así que, más o menos testimonialmente, comemos turrón. Huyamos del de chocolate, el de yema y los modernos turrones a base de mojito diseñados por cocineros de renombre y recurramos al Jijona o el Alicante de toda la vida: son más saciantes y mortificantes y por lo tanto comeremos menos.

10. Participarás activamente en la puesta y la recogida de la mesa
Eres la clásica cuñada que se apalanca con un Jerez en el respaldo del sillón mientras el marido de tu hermana se mata a cocinar. O el típico cuñado que mira con ojos de bovino a la mujer de su hermana ir y venir sin cesar de la cocina al comedor cargada de platos y no mueve un dedo. Sacúdete la pereza y participa activamente del montaje y desmontaje de la mesa y otros eventos: conseguirás quemar calorías y mantenerte activo en lugar de vegetar y tragar calorías mientras sueltas convencionalismos.

Además si todo estos consejos no te valen ponte en contacto conmigo y te asesoro para que no engordes esta navidad.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Menú de Navidad para no engordar



Las luces navideñas inundan ya las calles de las ciudades y, un año más, empezamos a hacer la lista de todos los regalos que tenemos que comprar, adornos para darle un poco de alegría a la casa, los juegos para pasar un buen rato en familia, la cesta de la compra para hacer una cena especial... y, por qué no, también algún que otro dulce navideño. ¿Te has planteado preparar un menú de Navidad para no engordar?

Gracias a estas recetas dejarás de sentirte mal por saltado la dieta o habernos excedido con las comidas especiales. Sin embargo, no tenemos por qué privarnos de ellas; podemos disfrutar de la gastronomía propia de la Navidad como los demás y sin engordar.

"Aunque está claro que en Navidad ingeriremos más calorías que un día normal, los menús navideños también pueden ser saludables; sólo hay que introducir alimentos menos calóricos y cocinarlos de otro modo".

Así, podemos sustituir los aperitivos más grasientos -a base de mantequilla, hojaldres, fritos, etc- por marisco, embutidos magros, un poquito de jamón serrano (aunque éste sea un poco más graso), salmón ahumado y algunas banderillas ligeras, tipo tomate cherry con queso fresco y albahaca fresca.

Como plato principal, es mejor optar por una buena receta a base de pescado en lugar de carne roja y utilizar acompañamientos a base de verduras, boletus, etc., que hacen que el menú sea igual de bueno pero mucho más ligero. El postre puede ser un sorbete de fruta para desengrasar y terminar con un poquito de turrón o un polvorón para acompañar el café.

¿Y de postre para Navidad?
En Navidad, el postre está permitido, siempre que tengas ciertas cosas en cuenta. Los dulces con fruto secos pueden ser muy saludables porque son ricos en grasas saludables del tipo omega 3. También puedes preparar una riquísima mousse de turrón. Y que no se te olvide la fruta, que te ayudará a hacer mejor la digestión.

martes, 4 de diciembre de 2018

Obesidad infantil: causas y tratamiento


 Todas las autoridades sanitarias internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS) coinciden en señalar que la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI y afecta a la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo. La prevalencia de la obesidad infantil está aumentando a un ritmo que se considera alarmante..

En España, por ejemplo, un 21,2% de niños de entre 3 y 12 años tiene sobrepeso y un 7,1% son obesos. El problema es que los especialistas estiman que el 80% de los niños y adolescentes que ahora tienen sobrepeso o son obesos, si no se adoptan las medidas necesarias, seguirán siéndolo cuando lleguen a la edad adulta.

- Factores de riesgo de la obesidad infantil

En el alarmante aumento de la obesidad infantil confluyen en la mayoría de los casos una serie de factores de riesgo:
Factores genéticos: en general, los hijos de padres obesos tienen mayores posibilidades de serlo. Pero la genética no es la única razón, ya que también pesa, y mucho, el estilo de vida que los padres imponen en el ámbito familiar: sedentarismo y alimentación inadecuada.
Dieta inadecuada: la mayoría de los niños con sobrepeso y obesidad siguen una dieta hipercalórica, en la que hay un exceso de alimentos ricos en grasas y azúcares: alimentos precocinados y de comida rápida, escasez de frutas y verduras, comidas grasientas (uso excesivo de aceite a la hora de cocinar, exceso de carne, etc.), bollería industrial, chuches, etc. En general los padres no planifican adecuadamente las comidas y no tienen en cuenta el valor nutricional y el balance energético de lo que se come.
Sedentarismo: se resume en mucha tele y poco o ningún ejercicio, además de unos horarios de comida poco controlados.
 
- Consecuencias de la obesidad infantil
Una de las consecuencias más inmediatas de la obesidad infantil es que ya se están viendo muchos niños con diabetes tipo 2 (la llamada diabetes del adulto), hipercolesterolemia (colesterol elevado) e hipertensión arterial, lo que les predispone ya desde la infancia a sufrir enfermedades cardiovasculares graves. Además, estos niños tienen un mayor riesgo de desarrollar obesidad mórbida al llegar a la edad adulta.

Asimismo, el exceso peso repercute sobre los huesos y el conjunto del aparto locomotor, reduciendo la tolerancia al ejercicio físico y causando problemas respiratorios.

Pero también es muy importante tener en cuenta que el sobrepeso puede afectar negativamente al desarrollo emocional de niños y adolescentes. Pueden aparecer sentimientos de inferioridad y baja autoestima. También pueden sentirse rechazados y tender al aislamiento, desarrollando comportamientos depresivos y actitudes antisociales. Y todo ello puede llevar a un mayor sedentarismo y a aumentar la ingesta de calorías como consecuencia de la ansiedad, agravando así el grado de obesidad. Por otra parte, conviene recordar que los trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia se pueden iniciar en situaciones de sobrepeso.

- Tratamiento y prevención de la obesidad infantil
El mejor tratamiento de la obesidad infantil es la prevención y ello supone actuar en los primeros años de vida, instaurando hábitos saludables de vida: una alimentación equilibrada y promoción de la actividad física. Es importante que los padres tengan la información necesaria sobre el valor nutricional de los alimentos y su valor energético, cómo construir una dieta equilibrada que incluya todo tipo de alimentos, cuáles son las técnicas de cocción más sanas a la hora de preparar los diferentes alimentos, etc.

Si no se hace así, el paso siguiente es la detección precoz de la obesidad infantil y la adopción de medidas dietéticas, aunque poniendo cuidado en no interferir en el desarrollo y crecimiento del niño. Lo mejor es consultar con un endocrinólogo para que él defina lo que hay que hacer. En cualquier caso, la familia debe implicarse directamente en los cambios en los hábitos de vida que permitirán la pérdida de peso, realizando en lo posible las comidas juntos y realizando actividades deportivas con el niño. Es muy importante tener en cuenta que la pérdida de peso debe ser lenta y progresiva, desarrollando al mismo tiempo una labor educativa en cuanto a los hábitos de vida saludables.

Cómo bajar de peso en un mes: 6 trucos para perder peso rápido

1. ¿Cuándo debes empezar? Si tu pregunta ahora es, cuándo debes empezar, la respuesta es... ¡ya! Cuando empiezas a hacer deporte o a p...